Revolución o Guerra n°19

(Octubre 2021)

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Nueva plataforma política y la alternativa “revolución o guerra”

La ruptura histórica provocada por la crisis económica que estalló en febrero-marzo de 2020 con la crisis pandémica de Covid tiene principalmente dos consecuencias prácticas: la agravación, todavía en gran medida en ciernes aunque ya muy avanzada, de las condiciones de explotación del trabajo asalariado, de la clase proletaria, y de la miseria generalizada en todos los continentes, empezando por los más pobres; y la exacerbación de la competencia entre capitales y, por tanto, de las rivalidades imperialistas de todo tipo. En consecuencia, los impulsos hacia la guerra imperialista generalizada ejercen una presión creciente sobre cada una de las burguesías nacionales, comenzando por las más poderosas, hasta el punto de que parecen surgir los contornos de una polarización, también en ciernes, militar e ideológica, en torno a Estados Unidos, que agrupa a las llamadas potencias imperialistas democráticas, y a China, detrás de la cual se alinearían las llamadas potencias iliberales. Se ha iniciado una carrera entre la dinámica a la guerra generalizada y la capacidad, hasta ahora muy reducida, demasiado reducida, del proletariado internacional para desarrollar sus luchas y presentar así al mundo la perspectiva del comunismo. La alternativa de la revolución o guerra y, por el momento, la guerra en particular, se están convirtiendo en hechos materiales en devenir que dictan cada vez más el curso de los acontecimientos.

Es en esta situación que el GIIC acaba de adoptar una nueva plataforma política. Este hecho, en sí mismo peculiar, no puede ser una mera contingencia. Estamos convencidos de que responde a una necesidad impuesta por la nueva situación histórica. Incluso pretendemos y pensamos, porque estamos armados del materialismo histórico, que la adopción de esta plataforma por una expresión política del proletariado, en este caso el GIIC, es un elemento más, producto y factor, de la situación que se está abriendo. No dudamos de que esta declaración hará sonreír a muchos camaradas y lectores que no comparten nuestras posiciones, en particular sobre el partido como vanguardia política del proletariado y máxima expresión de la conciencia de clase, y que se burlarán los que nos son hostiles. La brecha entre la realidad estática e inmediata, de pequeñísimos núcleos de militantes, del GIIC y de todo el campo proletario, es decir de los grupos comunistas, por un lado, y lo que está en juego históricamente, por otro, es de tal amplitud y profundidad, da vértigo, que nuestra afirmación les parecerá totalmente descabellada y megalómana.

Tranquilicemos sobre nuestro estado mental a todos aquellos que no quieran leer nuestro documento con seriedad. Somos muy conscientes de nuestras propias debilidades, las del campo proletario en general y las del proletariado internacional actual. Ninguno de nuestros miembros pretende ser un genio o un líder histórico llamado a iluminar el mundo. El 99,9% de nuestra plataforma es simplemente una re-apropiación histórica a la luz de las experiencias hasta la fecha de la tradición y las posiciones de la Izquierda comunista. El 0,1% – por no decir el 0,01% – que queda y que puede aparecer como nuevo, no es más que el resultado de la evolución histórica y de nuestros propios debates y combates desde la constitución del GIIC en 2013 y de los que esta publicación ha informado regularmente [1]. En este sentido, esta plataforma es el resultado de un colectivo político y no de la suma de militantes, y mucho menos de individualidades particulares.

La adopción de una plataforma que respondiera a los retos de los años 2000 era cada vez más necesaria, aunque sólo fuera por las insuficiencias y limitaciones de las plataformas de los años 70 (CCI) y 80 (TCI), que los debates y las discusiones con los compañeros que deseaban acercarse y adherir a nuestro grupo pusieron ampliamente de manifiesto. La ruptura del 2020 requería urgentemente su elaboración, debate y adopción. Por eso decimos que es un producto histórico. Esta plataforma pretende responder a la cuestión históricamente crucial planteada al proletariado: la constitución de su partido en relación con los principios, las posiciones y las fronteras de clase, en primer lugar las de la insurrección y la dictadura proletarias, en vista de los enfrentamientos masivos de clase que la ruptura histórica precipita; así como proporcionar el marco programático para definir de la mejor manera posible la táctica, las orientaciones y las consignas de la dirección política en estos enfrentamientos, en las huelgas de masas que se avecinan. Por eso decimos que es un factor real de la relación de fuerzas dinámica entre el proletariado y la burguesía. Interpelará a los grupos comunistas existentes, especialmente a los que se reclaman de la Izquierda comunista y pertenecen a las fuerzas pro-partido, como las llamaba Lenin, así como a los militantes todavía aislados. Por eso decimos que ya es un momento y un actor en la lucha por el partido.

El Grupo Internacional de la Izquierda Comunista, de hecho fracción del campo comunista, se ha dotado de la herramienta fundamental para dirigir la batalla por el partido y hacer que éste, la dirección política del proletariado, sea lo más eficaz posible en el drama histórico que viene. Por eso sometemos nuestra plataforma al estudio y a la crítica de todos los grupos y militantes comunistas, de todo el campo proletario, a la luz de los retos históricos que se presentan.

Revolución o guerra, el 15 de Septiembre 2021

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Notas:

[1. Consulte nuestras tomas de posición sobre las plataformas de la TCI y de la CCI en nuestros números 17 y 18.