Revolución o Guerra n°6

(Septiembre 2016)

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Reunión general del GIIC – Julio 2016

Reproducimos a continuación [nada más en francés o inglés, vea nuestras páginas en estos idiomas [1]] amplios extractos del informe de actividades, escrito en abril 2016, que ha sido presentado, discutido, y luego finalmente adoptado por la 1a reunión general de nuestro grupo desde su constitución en noviembre 2013. ¿ Porqué publicar un informe interno ? ¿ En qué esto puede interesar la clase obrera y sus minorías las más combativas y conscientes ?

Nuestro grupo defiende que cualquier lucha obrera, tan limitada o aislada sea, es una lucha política porqué, como lo escriben K. Marx y F. Engels en el Manifiesto comunista, « toda lucha de clases es una acción política ». Toda lucha se enfrenta, a un nivel u otro, en particular en nuestra época, al Estado capitalista y a sus fuerzas políticas burguesas de izquierda como de derecha, a sus sindicatos, a su propaganda mediática, y a su policía y justicia de clase. Sin embargo, porqué define las consignas de destrucción del capitalismo, de insurrección obrera y de dictadura del proletariado, quiere decir el enfrentamiento con el Estado capitalista, la perspectiva del comunismo proporciona precisamente los medios y las armas políticos de los combates de clase cualquiera sea su nivel ya que « la relación que vincula la clase a su consciencia comunista es la misma que la que vincula la clase al ejercicio futuro de su dictadura » (La consciencia comunista, PCint-Battaglia comunista, 1978 in Contro venti e maree  [2]).

A este respecto, los grupos comunistas – y el partido cuando existe – como principales expresiones de la conciencia histórica de clase del proletariado y portadores específicos de la perspectiva comunista son los más capaces para asumir plenamente esta dimensión política del combate de clase y arrastrar el mayor número de obreras en este. Es para asumir este papel de dirección política o de vanguardia política que el proletariado, como clase histórica, les hace surgir y que a lo largo de su lucha, favorece la emergencia de fuerzas que van a constituir su partido de clase. La dimensión política permanente del combate de clase induce y empuja a la constitución del partido. He aquí porqué los grupos comunistas de hoy en día que obran con fuerza por el reagrupamiento de los revolucionarios en partido, no tienen nada que esconder a su clase. Sobre todo porque se encuentran confrontados con los mismos problemas y dificultades – por cierto a un nivel particular – que la clase encuentra.

Así, y particularmente en el periodo histórico de confrontaciones masivas entre las clases que está abriéndose, constituir un grupo comunista y desarrollarlo es una experiencia que debemos compartir y a la cual debemos intentar interesar al máximo de compañeros y de obreros combativos que todavía no se atreven a acercarse de estas organizaciones. Como la clase obrera, los revolucionarios se confrontan a las dificultades y condiciones de la época actual ; principalmente al escepticismo sobre las capacidades revolucionarias del proletariado y la perspectiva comunista ; y las ilusiones democráticas, al culto del individualismo y al desprecio y rechazo de debates serios, argumentados y directos. Es principalmente contra estos dos males que afectan a la clase como un todo y a sus minorías revolucionarias, que nuestro grupo tuvo que luchar desde su constitución en su interno como en sus intervenciones exteriores.

La discusión sobre nuestras actividades ha sido al centro de los trabajos de nuestra reunión general aun cuando abordamos otros puntos como la situación internacional. Las discusiones y las intervenciones de los compañeros expresaron un grado suplementario de clarificación y de acuerdos políticos en nuestro seno sobre el balance de nuestras actividades y orientaciones. Por cierto, no tuvimos bastante fuerza para redactar una resolución de actividades que hubiera podido sintetizar la discusión y apuntar los acuerdos a los cuales llegamos. Sin embargo, ninguna divergencia en relación al balance y a las orientaciones generales que el informe avanza, apareció – unos matices o interrogaciones quedan sobre tal o tal cuestión secundaria – y este fue adoptado por todos. Las orientaciones internas en relación al equilibrio “vida interna-vida externa” y en relación al balance de la revista, su “legilibilad” y su difusión, fueron aprobadas. Las orientaciones generales, en relación al curso histórico actual de la lucha de clases y en relación al campo proletario – los grupos de la Izquierda comunista – que se habían definido en la conferencia de 2013, fueron validadas por la reunión y actualizadas en función de la evolución de la situación – el informe publicado integra también estos elementos de manera rápida.

En conclusión, y si los meses por venir confirmarán o no nuestras primeras impresiones, por ahora esta reunión nos parece habiendo sido a la vez como el producto y un factor de homogeneidad del grupo y un momento pare que pueda realizar lo mejor posible sus actividades por venir – en particular obrar activamente y centralmente para el reagrupamiento del campo comunista y el combate para el partido.

El GIIC.

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Notas:

[2. Documento presentado por el PCint-Battaglia comunista en la 2a conferencia de la Izquierda comunista, París, noviembre 1978.