Revolución o Guerra n°16

(Octubre 2020)

Aviso : hasta la fecha, no podemos hacer verificar los artículos de la revista en español por compañeros de idioma castellano lo cual puede dificultar su lectura y, peor aún, provocar errores políticas. En tal caso, llamamos nuestros lectores a que se refieren a la versión francesa o inglesa.
Tampoco pudimos traducir, por falta de fuerzas, el sumario completo de la revista en inglés y francés. Nada más publicamos los artículos que tratan directamente o indirectamente, la situación en los Estados Unidos por ser, acorde con nosotros, la cuestión central en la situación mundial actual.

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En contra de los chismes en las redes sociales y a favor de los debates políticos públicos

Las redes sociales, Facebook y otras, han dado una nueva dimensión a la política pequeñoburguesa de chismes y calumnias que siempre ha prevalecido en los círculos periféricos del campo revolucionario, incluso en la Izquierda comunista. El fenómeno no es nuevo. Lenin lo combatió en su tiempo, como podemos ver en Un paso adelante, dos pasos atrás. Normalmente, no prestamos atención al espíritu del círculo esclerótico de las redes de Internet, el espíritu del círculo 2.0., donde el individualismo y el informalismo reinan de manera suprema.

Pero la avalancha de calumnias e insultos de los últimos tiempos, en particular desde nuestra posición sobre las manifestaciones antirracistas en los Estados Unidos, principalmente en las redes norteamericanas, nos obliga a hacer un punto con miras a tranquilizar a aquellos, sinceros, que podrían verse influidos y desalentados por la ultranza de las palabras y la hostilidad que expresan. Además, estas prácticas siempre tienen un efecto más o menos nocivo sobre el conjunto del campo proletario, sobre todo cuando afectan a uno de sus puntos débiles recurrentes: sus reflejos sectarios. Por ejemplo, y dejando de lado nuestro supuesto racismo u otras tonterías, mucha gente nos presta intenciones ocultas y manipuladoras detrás de nuestra voluntad de debatir, confrontar y aclarar las posiciones de otros grupos comunistas – sin embargo debería ser obvio para cualquiera que se refiera seriamente a la historia y la experiencia del movimiento obrero. Tomemos dos posts en particular que, comparados con la mayoría, tienen al menos el mérito de ser comprensibles. Según el primero, adornado con muchos ’like’ (¡es decir!), al publicar y traducir artículos de la TCI y Nuevo Curso, el GIIC (IGCL-GIGC) buscaría "cortejar a la TCI como lo hace con Nuevo Curso-WO-GCCF... [cuando de hecho] quiere debilitarla y dividirla". Incluso "chantajearíamos" a la TCI al criticar las debilidades de su política de reagrupación internacional. Otro individuo nos instó a "detener vuestro juego tonto de tratar de resaltar las diferencias entre la CWO y Battaglia comunista". Nos acusaba de atacar a la TCI porque, al traducir su documento del 1 de mayo al francés y al español, habíamos observado en una nota de pie de página que las versiones inglesa e italiana diferían en la caracterización de la guerra imperialista generalizada. ¡Qué ataque tan ignominioso! Y mientras reproducíamos este folleto en nuestro sitio web, lo saludábamos y lo tomábamos por nuestra cuenta. Incluso cuando afirmábamos que queríamos difundirlo. Si un lector que entiende esta dialéctica radical tiene la amabilidad de explicárnosla, gracias de antemano. Aquí es donde los estragos del espíritu del círculo 2.0 llevan. Vuelven los individuos políticamente estúpidos, mezquinos, estrechos de miras y... tan alejados de la lucha, histórica, recordemos, por el partido mundial del proletariado.

Estas prácticas y el uso de criterios psicológicos y personalizados en las relaciones políticas entre los grupos comunistas ofrecen un terreno privilegiado para las fuerzas oportunistas y liquidadoras como la CCI de la Descomposición y el Parasitismo. Que éste se precipite en la brecha abierta por consideraciones de naturaleza psicológica, no política, el fundamento mismo de su teoría del parasitismo, no debe sorprender a nadie: lo había anunciado en su último congreso internacional y habíamos advertido a todo el campo (cf. RG #12). Es necesario reconocerle esta ’cualidad’: la CCI de la liquidación es consecuente. Persigue con constancia su objetivo de destrucción del campo proletario. Por eso es necesario llamar a las fuerzas pro-partido del campo, organizaciones, grupos e individuos simpatizantes o militantes, a rechazar este terreno de redes y planteamientos de carácter personal y psicológico para juzgar las posiciones e intenciones políticas reales de los otros grupos comunistas.

Que se nos lea y juzgue por lo que escribimos. No, no reproducimos los textos de Nuevo Curso o de la TCI, u otros, por táctica oportunista, para engatusar, halagar o ganar su simpatía. No, no seguimos defendiendo el hecho de que la TCI sigue siendo la única fuerza material en situación de ejercer el papel histórico e internacional de polo de reagrupamiento para chantajearla (increíble, ¿no?).

, seguiremos debatiendo y tratando de confrontar las diferentes posiciones como tratamos de hacerlo en nuestros proprios rangos. Con o sin las otras fuerzas comunistas. Es una necesidad para nosotros. Pero también lo es para las otras fuerzas comunistas, independientemente de lo que piensen, e incluso si debe perturbar la rutina diaria y la comodidad de las certezas absolutas. Los debates y enfrentamientos políticos son la sangre que debe regar los cuerpos políticos comunistas. De lo contrario, hay riesgo de trombosis. En última instancia, es una cuestión de vida o muerte. En cuanto a los pequeños burgueses radicalizados de las redes, que confunden la ruptura de ventanas con la violencia de clase, la zona libre de Seattle con la revolución, el chisme con los debates metódicos... no desperdiciemos más el poco espacio que tenemos.

Juño 2020

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