Revolución o Guerra n°7

(Febrero 2017)

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Respuesta a las críticas sobre nuestro comunicado sobre las victorias del Brexit en Gran Bretaña y de Trump en Estados Unidos

Se escribió esta contribución unos pocos días después la victoria de Trump y la publicación de nuestro comunicado del 9 de Noviembre La victoria de Trump : elección de la marcha hacia la guerra generalizada... [1]. Hace parte de una discusión que hemos tenido en el seno de nuestro grupo a continuación de cuestionamientos entre nosotros y críticas enviadas inmediatamente por simpatizantes. Posteriormente, hemos recibido también comentarios críticos de grupos políticos y de compañeros quienes, en lo general, retomaban los mismos argumentos a los cuales respondemos aquí. Desde entonces, el conjunto de los compañeros del grupo se pronunciaron de manera global de acuerdo con los argumentos del texto. Pues, aun cuando unos argumentos podrían ser actualizados desde Noviembre, lo publicamos para que todos los compañeros lo conozcan y puedan reflexionar.

La hacemos preceder de una citación de K. Marx sobre «unas circunstancias y una situación tales que permitieron a un personaje tan mediocre y grotesco de aparentar ser héroe » [traducción nuestra] escribió acerca de Napoleón III en el Prefacio a la 2a edición de 1869 del 18 Brumario de Luis Napoleón Bonaparte.

K. Marx sobre Napoléon III

« Acosado por las exigencias contradictorias de su situación y al mismo tiempo obligado como un prestidigitador a atraer hacia sí, mediante sorpresas constantes, las miradas del público, como hacía el sustituto de Napoleón, y por tanto a ejecutar todos los días un golpe de Estado en miniatura, Bonaparte lleva el caos a toda la economía burguesa, atenta contra todo lo que a la revolución de 1848 había parecido intangible, hace a unos pacientes para la revolución y a otros ansiosas de ella, y engendra una verdadera anarquía en nombre del orden, despojando al mismo tiempo a toda la máquina del Estado al halo de santidad, profanándola, haciéndola a la par asquerosa y ridícula. »

K. Marx, El 18 Brumario, 1851)

¿ Cuáles son las principales críticas a nuestra toma de posición ? Veamos los mailes de S. de J.

- « No pienso que podamos deducir que la victoria de Trump sea debida a una decisión colectiva de la burguesía. Es una reacción populista y una victoria de políticas demagógicas vueltas posibles por las desilusiones masivas del electorado americano » (S.) ;

- « La victoria de Trump es la prueba que la clase dominante tradicional (de donde él proviene) está perdiendo el control de la situación » (J) ;

- « Esto va a provocar ataques más fuertes contra la clase obrera al interno y un nacionalismo mucho más agresivo al internacional. En este plano, Trump no era diferente de Clinton » (J).

Resumamos : la elección de Trump se debería a una reacción pequeño-burguesa incontrolada por la burguesía ; no es una decisión colectiva “consciente” de la burguesía como un todo ; la burguesía pierde pie en su manejo de la situación, en particular a nivel de su juego político, o sea de su poder de Estado ; no había ningún verdadero reto para la burguesía en estas elecciones entre Trump y Clinton del punto de vista de las políticas del Estado americano y de la clase dominante.

1) ¿ Una reacción pequeño-burguesa ?

La contradicción capitalista tal como se expresa concretamente hoy en día – en pocas palabras : desde la crisis económica del 2008 y en particular desde los atentados de 2015 en París y la guerra en Siria –, exacerbe y se repercuta en una multitud de trastornos a todos los niveles de la vida del capital, económico, imperialista, político, social, ideológico, etc. que explotan desde 2015 [2]. La burguesía debe adaptarse a todos los niveles para poder responder a las exigencias del periodo que se ha abierto desde entonces. En particular al nivel de su aparato de Estado. Entre otras cosas, debe encontrar y hacer emerger un personal político que corresponde con esta nueva situación, quiere decir que no sea demasiado marcado, tampoco prisionero, por los marcos conceptuales y la forma de pensar que correspondían en particular con el “antes del Enero 2015” (para simplificar por supuesto).

Entre este personal y estas fuerzas políticas que tienden a corresponder con los cambios de lenguaje y el ambiente ideológico que la burguesía quiere imponer, el de la guerra, las fuerzas de extrema-derecha llamadas “populistas” son particularmente adaptadas. Su desarrollo generalizado actual no se hace en base a una serie de derrotas históricas y sangrientas del proletariado como en los años 1930 – en este sentido, no se trata de fenómenos o tendencias fascistas como tal – pero sobre el hecho que su lenguaje corresponde a los empujes históricos profundos a la guerra. Su desarrollo presente no es el producto de una reacción pequeño-burguesa como lo machacan los medios de comunicación burgueses y retomados por muchos revolucionarios, pero de las necesidades del capitalismo enfrascado en contradicciones insolubles y más y más exacerbadas. Y, obviamente, este desarrollo de la extrema-derecha se apoya sobre, y se nutre de, crecientes y desastrosas frustraciones de orden pequeño-burgués que son reales (incluso entre los obreros) y que se expresan aún más fácilmente ya que la perspectiva revolucionaria proletaria está ampliamente ausente en las conciencias obreras. ¿ Cabe recordar que así fue con la subida del nazismo en Alemania y de las camisas negras en Italia ? No fueron una reacción pequeño-burguesa imponiéndose sobre el capitalismo y su Estado pero fue el capital que se apoyó sobre estos sentimientos – racistas, germanófobos, misóginos, santurrones, etc... – para disponer de un brazo armado contra la revolución, luego para la guerra.

« El movimiento fascista debe ser interpretado como un intento de unificación política de los intereses contrapuestos de los diferentes grupos burgueses con un fin contrarrevolucionario. Con tal objetivo, el fascismo, directamente alimentado y deseado por todas las clases altas al mismo tiempo, latifundistas, industriales, comerciantes y banqueros, apoyado principalmente por el aparato estatal tradicional, por la dinastía, la iglesia, y la masonería, ha llevado a cabo una movilización de los elementos sociales disgregados de las clases medias, a los que ha lanzado, en estrecha alianza con todos los elementos burgueses, contra el proletariado. (…) El fascismo, directamente favorecido en este periodo por los gobiernos, la burocracia, la policía, la magistratura, el ejército, etc., ha efectuado después una sustitución completa del viejo personal político burgués. » (Tesis de Lyón presentadas por la Izquierda del Partido comunista de Italia a su 3o Congreso, 1926, subrayado por nosotros [3]) .

La “reacción pequeña-burguesa incontrolada” y el supuesto peligro del “populismo” pues son una tesis que los revolucionarios y los proletarios deben rechazar. No cabe duda que el enfoque por los medios de comunicación del fenómeno del “populismo” haya infiltrado el campo revolucionario. No nos sorprende. Pero sí nos asombra que se encuentre también entre la Izquierda comunista porque esta es precisamente ya armada a nivel teórico para enfrentarlo. Basta con leer los escritos de la CCI sobre el tema [4]. La burguesía va a intentar beneficiar de cualquier confusión o debilidad política sobre este punto para tratar de arrastrar al máximo de proletarios en la defensa de la “razón”, del Estado y de la nación democrática llamando al “pueblo” al detrimento de la defensa de sus proprios intereses económicos y políticos de clase ; quiere decir la lucha contra los efectos inmediatos e históricos de la crisis del capital cualquiera sean los equipos al poder, y para el desarrollo de su perspectiva revolucionaria. Esta trampa, siempre renovada bajo una forma u otra desde el anti-fascismo de los años 1930, se apoya sobre la idea según la cual la situación, acorde con las circunstancias y los países, escaparía de la manos de la clase dominante o de fracciones de esta.

2) ¿ La burguesía pierde el control de la situación ?

Nuestra toma de posición sobre la elección de Trump es ya contenida en el comunicado que publicamos luego del Brexit : despues del Brexit, las contradiccciones del capitalismo estallan a todo nivel... [5]. Para muchos, empezando por los medios de comunicación burgueses, el Brexit fue un error por parte de la burguesía quien no logró manejar su juego político. Y lo mismo iría para Trump. Si tal fuese el caso, si las burguesías americana e inglesa fuesen tan débiles como para perder pie y, en particular, para ya no manejar de mínimo su juego político con relación a decisiones de importancia como el Brexit y la selección de un nuevo presidente (así como de la Cámara de Representantes y el Senado, también controladas por el Partido Republicano), entonces la situación inmediata sería otra y cuan más frágil y difícil para la burguesía. Pensar que se trata, en ambos casos, de simples pérdidas de control de la burguesía, no explica para nada porqué estos fenómenos surgen y se repiten precisamente hoy en día. Por nuestra parte, intentamos proveer un análisis y una explicación.

Ya que no hablamos aquí de cualquier burguesía. No hablamos de la burguesía venezolana o aun de la de cualquier República de África central. Aquí se trata de la burguesía la más experimentada del mundo, la británica, y de la más potente del mundo, la americana. Una vez más, ambos hacen camino común – recordemos, nada más para dar un ejemplo, de Thatcher abriendo la vía a Reagan y las consecuencias internacionales e históricas de aquel escogido. Pensar que ya no controlarían más el ejercicio de su poder de clase al grado de dejar reacciones pequeño-burguesas ir ganando y poner en peligro sus intereses sin reacción suya significaría que la clase dominante y su poder de Estado sería muy debilitado. Ahora bien, si de un punto de vista histórico, quiere decir en relación con la alternativa histórica revolución o guerra tal como se plantea concretamente hoy en día, la burguesía está lejos de ser todo potente, del punto de vista inmediato las exigencias del capital en crisis empujan al reforzamiento cada vez más absoluto, totalitario, del Estado burgués con, además, un proletariado internacional lejos, muy lejos, todavía de alzarse y de responder a los retos de la situación – sin mencionar las debilidades históricas particulares del proletariado en América del norte.

Así que, sin negar que existan intereses económicos y políticos divergentes entre fracciones burguesas, cabe rechazar la tesis según la cual la burguesía no controlaría más el juego político de su aparato de Estado, particularmente en Estados Unidos y Gran Bretaña. Por nuestra parte, explicamos ambos fenómenos, el Brexit y Trump – que de algún modo no hacen sino uno – por la exacerbación de las contradicciones del capitalismo tales como se plantean y se imponen de manera concreta a las burguesías nacionales desde 2008 y la incapacidad del capital para sobrepasar de mínimos las consecuencias de esta última crisis abierta al contrario de las anteriores [6]. Es la agudeza de estas contradicciones que obligan las clases dominantes a orientarse en tal o tal vía. Aquí entablar una marcha “más decidida” hacia la guerra ya que las respuestas económicas resultan cada vez más inoperantes, incluso del punto de vista inmediato, a pesar de su magnitud que desafía cualquier “lógica económica capitalista”...

3) ¿ Acciones conscientes de la burguesía ?

« No pienso que sea el resultado de una decisión consciente de la clase dominante » escribe uno de nuestros correspondientes. Cuando las clases dominantes toman decisiones que el curso de la historia y más particularmente los dictados del capitalismo en crisis les imponen, ¿ en qué medida son ellas conscientes de lo que están haciendo ? Detrás esta cuestión, se encuentra también la crítica, errónea, que se hace a la teoría y los análisis marxistas de unirse a las visiones llamadas “complotistas”.

« Los individuos que forman la clase dominante tienen también, entre otras cosas, la conciencia de ello y piensan a tono con ello. (…) La división del trabajo, con que nos encontrábamos ya más arriba como una de las potencias fundamentales de la historia anterior, se manifiesta también en el seno de la clase dominante como división del trabajo espiritual y material, de tal modo que una parte de esta clase se revela como la que da sus pensadores (los ideólogos conceptivos activos de dicha clase, que hacen del crear la ilusión de esta clase acerca de sí mismo su rama de alimentación fundamental), mientras que los demás adoptan ante estas ideas e ilusiones una actitud más bien pasiva y receptiva, ya que son en realidad los miembros activos de esta clase y disponen de poco tiempo para formarse ilusiones e ideas acerca de sí mismos. Puede incluso ocurrir que, en el seno de esta clase, el desdoblamiento a que nos referimos llegue a desarrollarse en términos de cierta hostilidad y de cierto encono entre ambas partes, pero esta hostilidad desaparece por sí misma tan pronto como surge cualquier colisión práctica susceptible de poner en peligro a la clase misma » (K. Marx, La ideología alemana, cap. Feuerbach Oposición entre las concepciones materialista e idealista (III – 1. La clase dominante y la consciencia dominante [7]).

¿ De qué y cómo, en qué medida, la burguesía puede ser consciente cuando selecciona el Brexit o Trump ? Es claro que estaba dividida sobre estas dos decisiones y que por cierto ha dudado. Así como se ha llevado una verdadera batalla entre dos fracciones, por lo menos, de la clase dominante y en el seno del mero aparato de Estado. La elección de Trump, como el Brexit, no es el resultado de un plano establecido, tampoco de un complot – aun cuando ocurre que la burguesía, particularmente la americana, haga complotes y planes. El proceso de decisión en el seno de la clase dominante es también un proceso contradictorio. Una vez al poder, los nazis eliminaron físicamente varias fracciones del burguesía alemana. Sin embargo, representaban nada menos los intereses del capital alemán y de la clase dominante como un todo en un momento preciso.

No se debe entender las decisiones o los escogidos de importancia de la burguesía como la expresión de una consciencia “total” – solo el proletariado lleva una consciencia “científica” porque lleva en sí mismo la supresión de todas las clases. Cuando toma decisiones, la consciencia de la burguesía es una consciencia de surfista que agarra la ola, o no la agarra, y que intenta mantenerse sobre la tabla. El surfista es consciente de lo que está haciendo pero no manda a la ola, ni necesariamente conoce el mecanismo de las mareas.

Una fracción de la clase dominante ha visto llegar la buena ola y ha sabido agarrarla mientras la otra la dejó pasar. Nada siendo automático o lineal, no se puede excluir en el absoluto que Trump no acabe por caer de su tabla de surf. Pero por el momento, acaba de alzarse sobre ella. Los “brexiters” ayer, los “Trumpistas” hoy, representan y expresan en un momento dado el paso que cabía atravesar más claramente y decisivamente que la otra fracción del aparato político – aquí el personal político formado y marcado por el periodo anterior [8]. Pero sobre la orientación de fondo, por cierto « Trump no era diferente de Clinton ». Sobre este punto, estamos de acuerdo pero es insuficiente para entender los acontecimientos y su dinámica y, a la vez para nuestra intervención.

4) ¿ Cuales retos en esta votación presidencial para la burguesía americana ?

En el caso del Brexit como en el caso de Trump, las burguesías inglesa y americana son unidas sobre las orientaciones de fondo de las cuales estas dos selecciones son momentos. Clinton no es menos belicosa que Trump (e incluso llevaba más la guerra de manera inmediata que el aislacionista Trump). La posibilidad que la tensión aguda actual entre Rusia y los Estados Unidos se calme con la venida de Trump, no cambia nada a la orientación “guerrera” de fondo que este lleva consigo. La opción Clinton, compartida por el Partido Demócrata y por una gran parte de los Republicanos, difería sobre el “timing”, sobre el momento, para establecer una orientación directamente más “marcha a la guerra”. Fue igual con el Brexit. La burguesía británica es unida y consciente – ¿ quién lo puede dudar ? – sobre su política imperialista pro-americana,de alianza con los Estados Unidos. Recordemos el comentario de Churchill a De Gaulle [9] en el cual le decía que el Reino Unido siempre escogería « el alta mar del Atlántico » cada vez que tuviera que seleccionar entre Francia y Estados Unidos. Esta orientación tradicional y fundamental del Reino Unido llevaba tarde o temprano en sí mismo un alejamiento y una oposición abierta a la Unión Europea una vez… “la guerra a la vista” – no de una manera inmediata pero como perspectiva que determina más directamente las decisiones del capital. El único reto al respecto era el timing, el momento, y la ocasión, para dar el paso.

Cualquiera sea la consciencia de la burguesía, o las consciencias de las diferentes fracciones burguesas, el Brexit, al igual de Trump, expresa el hecho que la perspectiva de la guerra imperialista generalizada se impone directamente. Que el proceso que lleva a esta, y sin prejuzgar de su plazo o de su velocidad, determina de ahora en adelante las políticas y orientaciones de las principales potencias imperialistas, sus decisiones, en particular la configuración del aparato político estatal y la selección de los equipos gubernamentales. Y que relega al secundo plano (de manera relativa y tendencial) las demás consideraciones, económicas, políticas, diplomáticas, etc. mientras las somete a las necesidades de este proceso hacia la guerra. Aunque tenga que sacrificar los intereses de ciertas fracciones de la burguesía. Son pues tendencias de fondo que empujan la burguesía a actuar y que imprime su sello sobre las “decisiones”. Es solamente en las clases dominantes históricamente débiles que las decisiones pueden no corresponder con las tendencias de fondo y que llevan entonces a la catástrofe “nacional”.

En este sentido, por lo que toca al timing, la elección del momento, “la opción Trump era diferente de la opción Clinton”.

5) Trump : una clarificación de las alianzas y dinámicas imperialistas y la guerra de clase

El Brexit y el “impensable Trump” van a provocar un trastorno de los alineamientos imperialistas, un aceleración del proceso de polarización imperialista y una agravación de la militarización de la economía y de la sociedad. Los dos acontecimientos – que de hecho no hacen sino uno – revelan también que la burguesía por cierto ha iniciado un proceso conduciéndola a enfrentar el proletariado de manera masiva, frontal y violenta. No desarrollamos más aquí sobre estos puntos.

Última precisión : las necesidades de la “marcha a la guerra” que llevaron Trump al poder según nosotros, no significan que la extrema-derecha, cualquiera sea su forma, vaya automáticamente a tomar el poder en las principales potencias imperialistas. Por ejemplo, el Brexit nos muestra que el Partido Conservador, como partido clásico de la burguesía británica, logró “agarrar la ola” aun cuando le resultó difícil. Es una diferencia fundamental que explica la dificultad que encuentran las burguesías de las principales potencias europeas en relación a la guerra (y a cualquier discurso guerrero), que explica su “vacilación” o planteamiento más prudente, y sus discursos o lenguaje considerablemente menos “guerrero” : la experiencia y la tradición del proletariado europeo, en particular en relación a la guerra imperialista y al nacionalismo. Desde este punto de vista, la burguesía americana y, aún más por ejemplo, la clase dominante rusa tienen sus manos mucho más libres para asumir la guerra y llevar al poder personajes como Putin o Trump. La movilización obrera en Francia en la última primavera fue el último test, y una advertencia, para las burguesías europeas : a pesar del estado de emergencia oficialmente decretado para “llevar la guerra contra el Estado Islámico y sus atentados sangrientos” y que prohíbe los concentraciones publicas y “autoriza” una represión masiva y violenta, el proletariado logró sin embargo manifestar de manera masiva durante cuatro meses invadiendo las calles y las plazas.

Resumamos los puntos donde se hallan los principales desacuerdos según nosotros que se deben discutir y clarificar :

- ¿ La burguesía está perdiendo todo control sobre la situación o bien está surfeando sobre la ola de la historia y de las contradicciones del capitalismo con miras a adaptar su política ?

- ¿ El Brexit y Trump expresan reacciones pequeño-burguesas o bien la capacidad de la burguesía para apoyarse sobre estas capas y su odiosa impotencia histórica con miras a imponer su “solución” a su callejón sin salida ?

Aquí están los términos del debate que debemos desarrollar ya que, según la respuesta que daremos, las implicaciones políticas, en particular en la intervención de los grupos comunistas, no serán iguales.

12 de Noviembre 2016, Jonas/RL

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Notas:

[1. Véase página 2 de esta revista y nuestra página web http://igcl.org/La-victoria-de-Trump-eleccion-de.

[4. « El ascenso del populismo es peligroso para la clase dominante porque amenaza su capacidad para controlar su aparato político y mantener la mistificación democrática, que es uno de los pilares de su dominación social. » (Revista internacional #157, http://es.internationalism.org/revista-internacional/201611/4185/brexit-trump-contratiempos-para-la-burguesia-que-en-nada-son-un-bu).

[6. No podemos desarrollar este punto en este artículo pero está claro, incluso del punto de vista de la burguesía y de los datos proporcionados por los economistas burgueses, que no ha habido “reanudación económica” desde 2008 y que la economía mundial “está estancada” según ellos… al costo de una explotación y de una miseria generalizada que, por su parte, no se estanca, ni mucho menos.

[8. “Clinton la culta” como dice el artículo de la TCI que se reproduce en este numero [nada más en las versiones francesa e inglesa], Les élections américaines : une surprise, oui mais avec beaucoup de confirmations (http://www.leftcom.org/fr/articles/2016-11-13/les-%C3%A9lections-am%C3%A9ricaines-une-surprise-oui-mais-avec-beaucoup-de-confirmations) o en inglés (http://www.leftcom.org/en/articles/2016-11-15/us-elections-a-surprise-yes-but-not-completely-unexpected), precisamente porque es “educada”, era incapacitada para llevar los mensajes de odio nacionalista que acompañan y alimentan cualquier marcha resuelta a la guerra y para movilizar los elementos los más estúpidos de la población, sean o no sociológicamente obreros no cambia nada, empapados de asquerosa ideología pequeño-burguesa de todo tipo. El ignorante payaso Trump con sus palabras racistas, sexistas, machistas, se presta perfectamente a las necesidades del momento. Hitler o Mussolini no eran burgueses listos y particularmente “cultos” pero mostraban “cara de malo” drapeados en sus uniformes militares como lo hace hoy en día Pútin.

[9. Churchill, Primer Ministro británico durante la 2a guerra mundial y De Gaulle, el general francés en Londres, jefe de las fuerzas “libres “ y de la resistencia contra la ocupación nazi de Francia, futuro jefe de gobierno en1945 y Presidente durante la década de los 1960.