Revolución o Guerra n°11

(Semestral - Febrero 2019)

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Sobre el texto de la Tendencia Comunista Internacionalista, Diez años de crisis... :

Como anunciamos en la presentación del texto de la TCI, queremos centrarnos en la segunda parte del texto Diez años de crisis..., la parte que aborda la perspectiva de la guerra y de la alternativa histórica de la revolución proletaria internacional o la guerra imperialista generalizada. Empezaremos con una primera aclaración para poder tratar la alternativa y la perspectiva histórica actual en los mismos términos y tratar de evitar malentendidos. En varios de sus artículos recientes sobre los conflictos imperialistas, particularmente en Siria, la TCI tiende a no distinguir claramente entre las actuales guerras imperialistas locales y una guerra imperialista generalizada, la Guerra Mundial ; tiende a presentar la segunda como una mera continuidad de la primera, como una acumulación de guerras locales que se intensifican y propagan sin tener suficientemente en cuenta, en nuestra opinión, la diferencia de calidad entre ellas, el salto o la ruptura histórica que requiere el estallido de la Guerra Mundial : en Oriente Medio, «....se trata de una guerra mundial "extraña" en la que, con algunas excepciones, en particular China, los principales antagonistas imperialistas ya se enfrentan en una de las áreas estratégicas más importantes del mundo. No es imaginativo pensar que la próxima crisis financiera (...) llevará al peligro de una guerra más generalizada por la intensificación de las guerras actuales o la aparición de otras nuevas.  [1]»

Sin embargo, el hecho de que las principales potencias imperialistas se enfrentan en guerras imperialistas locales ha sido una constante desde la Segunda Guerra Mundial, como el propio artículo señala claramente. Por lo tanto, no hemos experimentado una guerra mundial ininterrumpida desde 1945 – además el artículo no dice eso. En las guerras imperialistas "locales", las principales potencias sólo se enfrentan en teatros exteriores, a menudo a través de imperialismos secundarios locales. Y cuando intervienen directamente como Estados Unidos en Irak o Rusia en Siria, sus fuerzas armadas no chocan directamente ; hasta el punto de que los militares se advierten mutuamente de sus operaciones aéreas en Siria para evitar dispararse inadvertidamente. En una guerra mundial, la situación es muy diferente : las principales potencias se enfrentan directamente y.... en sus propios territorios. Esta distinción es importante para poder entender las consecuencias de ambos para el proletariado internacional, como expresiones y resultados de la relación de fuerzas entre las clases, y para poder determinar los ejes de orientación e intervención de los revolucionarios.

La cuestión del "curso histórico"

« No hay un curso histórico que necesariamente conduzca a la guerra o a la revolución. El mundo avanzará hacia la guerra o la revolución, no porque la historia ya esté escrita en el Libro Mayor, sino sólo como resultado del equilibrio de poder entre la clase dominante y la clase subordinada » (Diez años...). Estamos de acuerdo con esto tal como está escrito.

La noción de curso histórico es uno de los principales debates entre dos de las principales corrientes de la Izquierda comunista desde principios de los años setenta : el PCint-Battaglia Comunista, luego el BIPR – ahora la TCI – y la corriente encarnada por la CCI histórica. La CCI formal de hoy está totalmente descalificada para participar en este debate en la medida en que liquidó la base misma del concepto de curso histórico, la alternativa guerra o revolución a favor de una tercera vía, la de la descomposición, en su 15º Congreso Internacional en 2003 [2]. El concepto de curso histórico tiene por objeto permitir que los grupos comunistas y el partido definan la dinámica dominante de un período determinado, la que determina en última instancia el ritmo y los retos del desarrollo de la lucha de clases y sobre la cual pueden establecer las orientaciones y las consignas de su intervención. En la década de los 1970, la CCI había intentado retomarlo, pero sin entender todo su método. Había adoptado una posición basada en el surgimiento, real y emocionante en sí mismo, de las luchas de los trabajadores después de 1968. Definía el curso histórico, la perspectiva, como « hacia la revolución ». La juventud y la inmadurez de la mayoría de los miembros de esta organización, marcada por el movimiento estudiantil de 1968 y el consejismo, la ausencia de un vínculo "orgánico" con las organizaciones de la Izquierda Comunista del pasado, así como la ausencia de reapropiación teórica y política por parte de esta emergente CCI, hicieron que este "pronóstico" se entendiera ampliamente y se presentara como algo mecánico, automático, y se convirtiera muy rápidamente en un dogma para muchos artículos de su prensa y para muchos de sus miembros.

Sólo después de las conferencias llamadas por el PCint-BC y los debates que tuvieron lugar entonces, y más particularmente gracias a las críticas de BC, la CCI cambió su posición de "curso hacia la revolución" a "curso hacia confrontaciones masivas entre las clases" que, dependiendo de su resultado, determinarían y abrirían más ampliamente la dinámica dominante, ya sea hacia una guerra imperialista generalizada o hacia un período revolucionario. Al adoptar este cambio, la CCI se acercaba al método marxista situando la lucha de clases en el centro del análisis y de la intervención como « el único criterio válido [para] evaluar la relación de fuerza entre las clases, los fundamentos económicos que condicionan su existencia, las ideologías que las dominan y las señales que provienen de una u otra clase », como bien señala el artículo de la TCI.

Hoy en día sería inútil defender la etiqueta "curso histórico" como tal. Lo que nos interesa aquí es lo que el artículo de la TCI avanza sobre este tema para el período actual. Después de reafirmar una vez más que « no hay curso de la historia que conduzca a un lado u otro », considera, sin embargo, que « si nos aventuramos en una hipótesis hoy, sobre la base de los elementos actuales, deberíamos decir que la ’solución’ de la guerra es la más probable ». Esto es precisamente lo que hay que discutir y aclarar hoy para armar a todo el campo proletario, a las fuerzas revolucionarias, a la Izquierda comunista y sus organizaciones, a los nuevos simpatizantes que se unen a ella a nivel mundial, frente a la situación que se avecina – o mejor dicho, la situación que se abre – y a las responsabilidades históricas e inmediatas del partido en devenir. Por ejemplo, dependiendo de si consideramos más probable la perspectiva hacia las confrontaciones de clase – lo que pensamos y especificamos más adelante – o hacia la guerra generalizada sin el pre-requisito de una derrota histórica proletaria, o si no tenemos ninguna estimación, la comprensión del movimiento de los chalecos amarillos marcado por sus características "nacionalistas" y "populares", bien podría no ser la misma : o bien expresa un momento de despertar de las grandes masas a la lucha proletaria y a la lucha contra el capital en Francia ; o un momento de derrota ideológica del proletariado y de marcha a la guerra, como lo expresó el surgimiento similar de la bandera tricolor francesa en las manifestaciones obreras de la década de los 1930. No hace falta decir cuán importante es una y otra comprensión para la orientación y la intervención concreta de los grupos comunistas por desarrollar en una caso como en el otro.

¿ Cuál es la perspectiva más "probable" ?

¿ Cómo argumenta el artículo su "mayor probabilidad" ? « Es la imagen, la instantánea que nos hace decir que la actual relación de fuerza entre las clases nos lleva a considerar la posibilidad de una guerra aún peor en términos de intensidad de la destrucción y de implicación de las masas proletarias internacionales. Pero las cosas no siempre salen como sugiere la foto instantánea del momento. Durante un período de tiempo más largo, no es la imagen instantánea sino una película en curso lo que podría cambiar la historia. En otras palabras, el equilibrio de poder entre las clases puede cambiar en el curso de los acontecimientos » (subrayados son nuestros). Sin embargo, aquí nos parece que el artículo está argumentando, o razonando, al revés. La fórmula basa la probabilidad en una foto instantánea, es decir en un momento inmediato y estático, y no en la película, es decir, en la dinámica, en los hechos en movimiento.

Por nuestra parte, nos parece que la perspectiva más probable debería basarse en la película – aunque no sepamos el final de la misma – y no en una u otra foto instantánea, tratando de reunir todos los elementos de la situación histórica y, en primer lugar, los de la lucha de clases. Creemos que la perspectiva "más probable" es la de confrontaciones masivas entre las clases y no la de una guerra imperialista generalizada antes de estas confrontaciones de clases. A decir verdad, creemos que estamos entrando directamente en este período o fase, aunque sólo sea porque la clase capitalista se ve obligada, por la gravedad de la crisis y la actualidad de la guerra imperialista (como perspectiva), a redoblar sus ataques económicos y políticos contra el proletariado internacional. Dependiendo de la clase que surja "victoriosa" – en términos generales e históricos – de estos enfrentamientos, uno de los dos términos de la alternativa se convertirá en dominante y determinará en gran medida y, especialmente en última instancia, la dinámica de los acontecimientos.

En ambos casos, una dinámica, o un proceso, ciertamente contradictorio, se impondrá y sólo podrá ser roto por un "accidente", cualquier contingencia, un factor exógeno al proceso de los acontecimientos mismos. Si bien se rechaza cualquier visión automática, se puede pensar que si el proletariado sufriera una serie de importantes derrotas políticas y sangrientas en la imagen y las dimensiones de las que había sufrido sucesivamente en las décadas de 1920 y 1930, principalmente en Alemania, Rusia y luego España, sería muy improbable que la dinámica de la guerra se rompiera por cualquier contingencia. Por otro lado, nos queda claro que, en el caso de un proletariado que se afirme como clase y ofrezca su perspectiva revolucionaria, la probabilidad de ruptura de esta dinámica permanecería presente y debería ser una preocupación constante, especialmente para el partido [3].

Desde la formación de nuestro grupo en 2013, siempre hemos intentado establecer esta "probabilidad" de.... curso histórico, no sobre nuestros ardientes deseos y sueños, sino sobre un conjunto de hechos materiales históricos – y su dinámica – a los que no podemos volver en el marco reducido de estos comentarios [4]. Su elemento principal es la absoluta necesidad de que las clases dominantes capitalistas impongan la agravación de la explotación del trabajo, el aumento de la pobreza y la represión violenta para responder al estancamiento económico del capitalismo y prepararse para una guerra imperialista generalizada. El actual movimiento de los chalecos amarillos en Francia, así como la dinámica de huelga de masa que se desarrolló a lo largo de 2018 en Irán e Irak, confirman, en nuestra opinión, esta probabilidad o perspectiva. No sólo porque son dos grandes movimientos sociales que se han opuesto a las miserables condiciones de trabajo y de vida que el capitalismo quiere imponer, sino sobre todo porque, de hecho, objetiva y concretamente, han debilitado directamente las capacidades y voluntades imperialistas de su propia burguesía..... Esto es lo que la propia TCI, la CWO, señala en una introducción a un artículo sobre las huelgas en Irán con el ya significativo título, Irán: la guerra de clase contra las pretensiones imperialistas  [5] : « los trabajadores simplemente se niegan a aceptar por más tiempo que deberían hacer sacrificios por las ambiciones imperialistas de sus líderes ».

Lo mismo ocurre con el movimiento de los chalecos amarillos en Francia. Y sin embargo, ¡ siguen ondeando la bandera tricolor y cantando la Marsellesa con toda la fuerza de sus pulmones ! Pero la paradoja es sólo aparente. El crédito internacional de Macron está menoscabado, Trump y el presidente turco Erdogan se han hecho eco de ello burlándose de él, y su voz tendrá menos peso. Pero, sobre todo, su crédito se debilita frente a las demás burguesías europeas porque su compromiso con nuevas ’reformas’, es decir con los ataques a la clase obrera, como por ejemplo una nueva sobre las pensiones y el tratamiento del desempleo, se ve comprometido por el retroceso que ha tenido que hacer frente a los chalecos amarillos. Conducirá al incumplimiento del déficit presupuestario del 3% impuesto por la Unión Europea – medida cada vez menos respetada en Europa – que, sin embargo, fue un compromiso de la burguesía francesa a cambio de un compromiso material y concreto de la burguesía alemana con una política militar de defensa europea, en realidad principalmente franco-alemana, más asertiva. Por lo tanto, es la política imperialista de Francia la que está directamente debilitada.

Dependiendo de la situación histórica y local, el nivel de la relación de fuerzas entre el capitalismo y el proletariado en general y localmente siempre está directa o indirectamente relacionado con la cuestión de la guerra imperialista. Como tal, el proletariado es un elemento y factor más o menos consecuente y directo de la situación incluso cuando no puede oponerse frontalmente o impedir directamente la guerra.

¿ Dónde está nuestra divergencia real con el artículo de la TCI ?

Sin embargo, nuestra divergencia con respecto al artículo sobre este tema no se refiere en sí misma a la perspectiva "más probable", la guerra o la confrontación masiva entre las clases. Nos parece que hay una diferencia en el método que cabe destacar porque puede llevar a diferencias en otras cuestiones.

En primer lugar, el artículo presenta la alternativa histórica de la siguiente manera concreta : « O el proletariado mundial logrará escaparse de las cadenas del nacionalismo, de los mil mecanismos de guerra que el imperialismo desata cada día, o de la explosión de una de las muchas burbujas especulativas – quizás debido al aumento de las tasas de interés de la Reserva Federa – será suficiente para intensificar y generalizar el drama de las guerras existentes y convertir el mundo en un enorme cementerio ». Esta fórmula nos parece por lo menos torpe. La alternativa histórica y, más aún, el desarrollo de la lucha proletaria, no se plantea en estos términos. La alternativa no está entre una conciencia previa, reducida aquí a la de las "cadenas del nacionalismo", para desarrollar la lucha proletaria por un lado ; y por otro lado la crisis que intensifica y generaliza la guerra. Porque es de la lucha contra la misma crisis – cualquiera sean sus manifestaciones, incluyendo el estallido de una burbuja especulativa – y sus efectos y consecuencias materiales, incluyendo la guerra, que el proletariado desarrollará, ya desarrolla, su lucha y que podrá, entre otras cosas, liberarse de las "cadenas del nacionalismo" ; y no de una conciencia previa de ellas o de cualquier otro elemento de la ideología burguesa.

Desafortunadamente, probablemente prisionero de la fórmula anterior, el artículo continúa en el mismo camino cuando afirma que « se necesita un partido internacional fuerte para sacar a los trabajadores del pensamiento dominante de la clase dominante, lleno de provincialismo, nacionalismo, racismo : como si estas manifestaciones de la ideología burguesa fueran siempre y en cualquier caso la estrella polar de toda la humanidad. Es vital socavar y derribar la ideología dominante de la clase dominante para empezar a plantear la cuestión de un choque frontal de clase a clase, para presentar una alternativa a este sistema » (subrayamos los puntos que nos parecen más significativos). Pero como resultado, el papel del partido parece reducirse a iluminar, a despertar la conciencia de las masas y lograr ganarlas a la influencia de la ideología burguesa como pre-requisito para un « choque frontal de clase contra clase ». La fórmula, a su vez, es peligrosa porque abre la puerta a la visión de dos fuerzas, la ideología burguesa y el partido, compitiendo por la conciencia de las masas trabajadoras, la segunda, igualmente externa a la masa reducida, de ser sólo un objeto pasivo, o una materia muerta, sin su propia dinámica. Nos devuelve a una comprensión estática del proletariado que ya hemos señalado en algunos artículos de la TCI [6]. La cuestión teórica clave aquí es la del proceso mismo del desarrollo de la lucha de clases, la misma que Rosa Luxemburg planteó en Huelga de masas, Partido y Sindicatos  [7], la misma que Trotsky presentó en su libro 1905 [8] y la que Lenin desarrolló en su Informe sobre la Revolución de 1905 [9]:

« Millares de obreros, no socialdemócratas, sino súbditos fieles, temerosos de Dios, dirigidos por el cura Gapón, afluyeron al centro desde todos los rincones de la capital, a la plaza frente al Palacio de Invierno, para entregar una petición al zar. (...) Los obreros ignorantes de la Rusia pre-revolucionaria demostraron con hechos que eran hombres sinceros que por vez primera despertaban a la conciencia política. (...) En pocos meses, sin embargo, el panorama cambió por completo. Los centenares de socialdemócratas revolucionarios se convirtieron “de pronto” en millares, los millares se convirtieron en dirigentes de dos o tres millones de proletarios. (...) la Rusia aletargada se convirtió en una Rusia con un proletariado revolucionario y un pueblo revolucionario. Es necesario estudiar esta transición: comprender por qué fue posible, cuáles fueron, por así decirlo, sus métodos y caminos. El factor principal de esta transición fue la huelga de masas. (...) Un rasgo característico fue cómo se entrelazaron las huelgas económicas con las políticas durante la revolución. No cabe la menor duda de que sólo esta muy estrecha vinculación de las dos formas de huelga fue lo que le dio al movimiento su fuerza extraordinaria ».

Esta comprensión dinámica de la lucha proletaria, de su desarrollo, está en la base del esfuerzo para entender cuales son las perspectivas, cual es el curso de los acontecimientos, es decir cual es la dinámica, sin convertirla en un dogma absoluto, del desarrollo permanente de la relación de fuerzas entre las clases. Es la que permite adaptar la actividad, las orientaciones, la intervención y las consignas de los grupos comunistas, del partido en devenir, mañana del propio partido, para convertirlo en la vanguardia política efectiva del proletariado en lucha a medida que esta última se desarrolla.

« Los socialdemócratas constituyen la vanguardia más esclarecida y consciente del proletariado. No pueden ni atreverse a esperar de manera fatalista, con los brazos cruzados, el advenimiento de la “situación revolucionaria”, aquello que, en toda movilización popular espontánea, cae de las nubes. Por el contrario; ahora, al igual que siempre, deben acelerar el desarrollo de los acontecimientos. Esto no puede hacerse, empero, levantando repentinamente la “consigna” de huelga de masas al azar y en cualquier momento sino, ante todo, propagandizando ante las capas más amplias del proletariado el advenimiento inevitable del periodo revolucionario, los factores sociales internos que lo provocan y las consecuencias políticas del mismo. Si se gana a los sectores más extensos del proletariado para una movilización política masiva de la socialdemocracia; si, a la inversa, los socialdemócratas asumen y conservan la verdadera dirección de la movilización de masas; si se convierten, en un sentido político, en dirigentes de todo el movimiento, deben, con toda claridad, consecuencia y firmeza, informar al proletariado alemán de sus tácticas y objetivos para la próxima etapa de lucha. » (Rosa Luxemburg, Huelga de masa, partido y sindicatos, 1906 [10]).

RL, Enero 2019

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Notas:

[1. Las traducciones al español de las citaciones del texto de la TCI son nuestras, nota del GIIC.

[2. Vead el Boletín comunista #21 de la Fracción interna de la CCI : « La crisis económica (...) sigue profundizándose, pero al contrario del periodo de 1968 a 1989, cuando la solución a estas contradicciones de clase solamente podía ser la guerra o la revolución, , el nuevo periodo abre la vía a una tercera posibilidad : la destrucción de la humanidad, no a través de una guerra apocalíptica, sino a través de un avance gradual de la descomposición » (Resolución sobre la situación internacional, punto 17, CCI, 15o Congreso de 2003, http://fractioncommuniste.org/ficci_esp/b21/index-2.html).

[3. Por ejemplo, no podía excluirse absolutamente que la confrontación verbal del invierno 2017-2018 entre Trump y Kim Jong-un pudiera, aunque fuera altamente improbable, haber degenerado en una confrontación nuclear generalizada a partir de Corea, que entonces, como contingencia, habría roto la dinámica de los acontecimientos hacia enfrentamientos masivos entre las clases…

[4. Vead los sumarios de nuestra revista (http://igcl.org/-Revolucion-o-Guerra-).

[5. http://www.leftcom.org/en/articles/2018-05-10/iran-class-war-against-imperialist-pretensions : "Workers are simply refusing any longer to accept the notion that they should make sacrifices for the imperialist ambitions of their rulers"

[6. cf. Révolution ou Guerre #10 : Quelques commentaires sur le texte de la TCI (http://igcl.org/Quelques-commentaires-et).

[8. No aparece ningún acceso Internet al libro de Trotsky. Referimos aqu í a la versión francesa. Pero se puede conseguir fácilmente también la versión inglesa. https://www.marxists.org/francais/trotsky/livres/1905/1905somm.htm.